martes, 15 de agosto de 2017

Inventario de Emociones

INVENTARIO DE EMOCIONES

por Matti Hemmi
¿Y tú qué emociones tiendes a sentir?
Quizás no te hayas dado cuenta, pero lo normal es que haya un cierto tipo de emociones que tiendes a sentir.
Y es que en numerosas ocasiones las emociones forman parte de esas secuencias inconscientes a las que llamamos “hábitos”.
Matti Hemmi nos invita a ver este video y que hagamos un “inventario de emociones” y nos demos cuenta así de cuáles son las que tendemos a sentir, y qué hacer en el caso de que no te gusten las que experimentes.

sábado, 12 de agosto de 2017

Eres Lo Que Transmites

Eres Lo Que Transmites





Victor Küppers es un formador y conferenciante de origen holandés pero actualmente radica entre Camprodon y Barcelona, Kuppers es invitado por distintos centros educativos para impartir conferencias entre las cuales está " Vivir con entusiasmo", Küppers se caracteriza por tener un estilo particular y directo al decir las cosas sobre las asuntos cotidianos de la vida.

¿Cómo educar para el futuro?

¿Cómo educar para el futuro?

El mayor regalo que podemos ofrecer a las generaciones que vienen detrás es su educación. Una educación que les sirva para enfrentarse a los problemas del futuro.
Frente al “sage on the stage”, “guide on the side”. O dicho en nuestro idioma, frente a las clases magistrales de profesores que llegan, cuentan y se van, aquellos que aconsejan, ofrecen ideas, que explican, que se muestran como guías y que proponen caminos para la investigación y la comprensión. Todo ello, este último, en un marco colaborativo y donde las nuevas tecnologías deben jugar un papel primordial.
La educación del siglo XX, deudora de aquella del siglo XIX basada en la repetición, memorización y evaluación de los supuestos conocimientos adquiridos, no parece ser la óptima para preparar a nuestros jóvenes
Los retos que el futuro plantea tanto para la vida laboral como para su traducción en nuestro bienestar nos obligan a reconsiderar el método pedagógico del presente. La educación del siglo XX, deudora de aquella del siglo XIX basada en la repetición, memorización y evaluación de los supuestos conocimientos adquiridos no parece ser la óptima para preparar a nuestros jóvenes ante un mundo en cambio permanente, donde los conocimientos, las tareas que uno va a desarrollar y necesitar en su labor como empleado o empleador mutan permanentemente. Ante estas apuestas que el cambio tecnológico nos envida, muchos son los que recomiendan por una reorientación en la práctica educativa que debe iniciarse, incluso, desde las más tempranas edades. Como el gran economista James Heckman no se cansa de repetir, gran parte de la preparación no cognitiva, adquisición de habilidades que no suponen la memorización ni la adquisición de información, debe comenzar en aquellos estadios más tempranos de nuestra educación, entre 0 y 3 años. No obstante, esta práctica educativa debe extenderse a todos los niveles de edades y de educación, aunque ajustándose especialmente en cada fase del aprendizaje y dependiendo de la madurez de los alumnos.

Y es que la disrupción tecnológica supone una serie de retos importantes, exigiendo en particular un nuevo diseño de un sistema educativo óptimo para un futuro que desconocemos. Y es que el gran problema es que no sabemos exactamente qué va a ser de ciertos empleos en el largo plazo. Algunos estudios estiman que al menos el 47% de las ocupaciones existentes hoy no existirán en 20 años. Y aunque muchos creen que estas cifras son excesivas, no niegan un cambio en el paradigma de lo que el mercado desea, muy diferente a lo que deseaba no hace muchos años.
Lo que el mercado demanda con mayor interés son personas capaces de resolver problemas, comunicar, verbalizar, liderar, coordinar
De hecho, ya está ocurriendo. En particular, lo que el mercado demanda con mayor interés son personas capaces de resolver problemas, comunicar, verbalizar, liderar, coordinar, perseverar y que puedan y sepan desarrollar tareas específicas. Necesitan trabajadores con habilidades que les permita absorber los cambios, transmitirlos y aplicarlos. Estas habilidades son en algunos casos innatas, pero en su mayoría se pueden aprender en un proceso de madurez intelectual, adquiriendo habilidades especialmente no cognitivas a lo largo de toda la infancia y adolescencia.

Así, recomiendo la lectura de este informe del Fondo Monetario Internacional donde se debate cuál debe ser la educación del futuro. En dicho informe se señala sin ambigüedades que lo importante para todo trabajador es ofrecer habilidades no cognitivas como las listadas arriba, junto a los necesarios conocimientos tradicionales que no obstante se baten en sutil retirada. Ante un futuro laboral cambiante, los conocimientos tradicionales pueden ser o no útiles, pero aquellas habilidades capaces de amoldarse a estos cambios serán mucho más valorables.
En un trabajo de David J. Deming, publicado en el NBER, se evalúa la demanda de varios tipos de habilidades (skills) por parte de empresas norteamericanas desde los años 80 en los Estados Unidos. Lo que Deming encuentra es que, aunque aún se valoran (y mucho) habilidades relacionadas con el conocimiento obtenido durante los años de estudios, en particular los llamados STEM (science, technology, engineering y mathematics), el peso que va adquiriendo otro tipo de habilidades, las llamadas socioemocionales, es cada vez mayor. Es más, los empleos más remunerados son aquellos que exigen importantes conocimientos de matemáticas y de habilidades sociales.
Algunos países ya han planteado reformas en sus sistemas educativos con el objeto de ajustarlos a estas nuevas demandas

La razón es que estas habilidades permiten a las empresas reducir costes significativamente en un entorno de flexibilidad. Los costes de transacción dentro de la misma, representados como costes de coordinación y de adaptación son menores cuanto mayores son estas habilidades entre sus trabajadores. Por ejemplo, y usando datos del PIAAC para España, aquellos trabajadores que afirman aprender constantemente en su puesto de trabajo reciben un 6% más de sueldo comparado con aquellos que no lo hacen. Los que deben presentar habitualmente los resultados de sus trabajos ganan un 12% más. Los que deben organizar a grupos y liderarlos, un 9,3%. Los que usan la persuasión para convencer a compañeros, jefes y clientes, un 6,3% más [1]. Dado que estos requisitos son mayores en empresas con una mayor transformación hacia las nuevas tecnologías, es factible afirmar que estas habilidades son parte de la respuesta a los retos del futuro.
En este sentido algunos países ya han planteado reformas en sus sistemas educativos con el objeto de ajustarlos a estas nuevas demandas. Por ejemplo, países como Singapur, tan de moda para ciertos ejemplos de éxito, y que por cierto es uno de los países que mejores resultados obtienen en el informe PISA, o el propio México tratando de reajustar su sistema educativo, están experimentado con métodos docentes que van mucho más allá de las formas tradicionales de educación. Así, por ejemplo, han incluido programas para desarrollar elementos que potencien el carácter, la conciencia de ciudadanía, la confianza y todo ello en un marco de excelencia educativa.
En resumen, el mayor regalo que podemos ofrecer a las generaciones que vienen detrás es su educación. Además, una educación que les sirva para enfrentarse a los problemas del futuro. Hay que conocer a Platón, saber dónde caerá la bala del cañón, comprender las razones de la Revolución Francesa o el valor del límite del logaritmo neperiano de una razón de funciones polinómicas. Pero no es menos importante saber entender los problemas, plantearlos, resolverlos y comunicarlos. Como una vez vi en un examen de matemáticas para alumnos en Singapur, la pregunta no es cuánto es la raíz sexta de 64, sino a cuánto hay que elevar 2 para que obtengamos 64. La diferencia es sutil, pero importante. Por cierto, es 6.
Fuente:  Manuel Alejandro Hidalgo. Doctor en Economía en la Universidad Pompeu Fabra donde estudié con los mejores. Antes y desde entonces, mi diversa experiencia me ha permitido observar la realidad económica desde varios puntos de vista. Investigo y enseño por partes iguales, ya que creo que lo segundo permite transmitir el conocimiento obtenido por lo primero. Mi compromiso, ser cada día un mejor comunicador, tanto dentro del aula como fuera de ella.
Vía http://www.vozpopuli.com/manuel_alejandro_hidalgo/

martes, 1 de agosto de 2017

¡Qué gran palabra! Confianza

¡Qué gran palabra!
Confianza

En este post me propongo reflexionar sobre la confianza en el proceso.
Tomo prestado de Matti Hemmi su video 


Empezamos un nuevo mes que para muchos de nosotros supone un break, un alto en el camino. El mes de agosto parece ser el mes en que la mayoría de la gente se toma un descanso en su rutina diaria. A pesar de ello, en lugares como el mío, en plena costa mediterránea, ocurre todo lo contrario: el trabajo no deja descansar, si es al turismo lo que te dedicas.

Sin embargo, deseo reflexionar sobre la pregunta que nos lanza Matti ¿Consigues lo que te propones o tiendes a abandonar? Y aquí es dónde interviene la palabra que da por título al post: CONFIANZA.

¿Qué te contestas a la pregunta? te la repito: ¿consigues lo que te propones o tiendes a abandonar?
Si has escuchado el video verás que se repiten palabras con enorme significado:

CONFIANZA
CONSTANCIA 
CORAJE
Yo añadiría una muy especial:

COMPROMISO

¿Cuál añadirías tú? ¿Pensamos juntos?



¿Qué te parece este mix? ¿te gusta?


¿Qué le falta?

viernes, 30 de junio de 2017

Me gustan los "brotes"

Me gustan los "brotes"

Nacen flexibles, moldeables.
No es bambú el de la fotografía pero para reflexionar nos sirve.

Tallos junto al tronco de un joven árbol


En el lejano Oriente vive el árbol cuyo crecimiento es el más rápido de todas las especies. Dicen que si te quedas quieto mirándolo, puedes verlo crecer, y no es de extrañar, pues crece hasta 32 metros por mes. Eso significa que crece un metro diario, unos cinco centímetros por hora. Es algo realmente sorprendente.
El bambú es el árbol de mayor crecimiento de todo el planeta, quizás la criatura viva que más rápidamente crece, tanto así que en Japón, se usa aún hoy en día como materia prima y se le da una importancia aún mayor que al cemento, acero o al silicio de los semiconductores.
A pesar de su enorme potencial, tú puedes plantar hoy una semilla de bambú en el jardín de tu casa, puedes regarla durante meses y meses, y no conseguirás que brote ni el más pequeño tallo. 

¿Decepcionado?
¿Por qué esa planta que crece tan rápido no crece en tu jardín?
Le echarás en primer lugar la culpa a la tierra. ¿Mi tierra es demasiado pobre? -pensarás.
Mirarás a tu alrededor y verás que la tierra no es la razón, otros árboles son capaces de vivir en ella. 
Creerás que la razón puede ser el clima de tu país. Quizás mi semilla necesite de otro ambiente para salir adelante -te preguntarás. 
Tampoco es esta la causa pues en Japón y China se mezclan temperaturas extremas en todos los sentidos. 
Buscarás en internet y te darás cuenta de que esta planta aguanta el más caliente sol y el frío más extremo. De hecho es famosa por su habilidad para sobrevivir en cualquier circunstancia.

Se trata de una planta muy sabia. El bambú durante sus siete primeros años (sí, siete años) crece hacia abajo, haciendo expandir sus raíces hasta lo más profundo. ¿Sabes porqué? es tan sabia que se está preparando. 
Se está preparando para después ser capaz de alcanzar el mayor de los éxitos y ser la planta con el crecimiento más rápido que existe en todo el reino vegetal. 

Salir al mundo fuerte e inquebrantable no es fácil, hay que prepararse mucho para ello, y el bambú lo consigue gracias a sus siete años de profundizar sus raíces.
Se está preparando para después ser capaz de alcanzar el mayor de los éxitos y ser la planta con el crecimiento más rápido que existe en todo el reino vegetal. 
Entonces se hace tan poderoso que en un mes crece 32 metros, y aún cuando lo cortes seis veces, seguirá creciendo hasta los 32 metros en un solo mes. Por ello es tan apreciado. Porque sabe prepararse para triunfar, y si la desgracia cae sobre él, sabe renacer de sus cenizas y llegar otra vez a lo más alto empezando desde casi cero.

¿Por qué es capaz de hacer eso? Porque sus siete años de raíces le dan la fuerza para ello, su vida reside en su raíz y, aunque cortes el tallo, este seguirá creciendo.

Salir al mundo fuerte e inquebrantable no es fácil, hay que prepararse mucho para ello, y el bambú lo consigue gracias a sus siete años de profundizar sus raíces.

Además, el bambú se mantiene en pie y creciendo gracias a su flexibilidad, cualquier otra planta o árbol de tronco grueso y macizo no resiste un fuerte viento, porque es rígido... en cambio el bambú sabe cómo adecuarse a su contexto, porque es flexible, adaptable y cambia cuando es necesario hacerlo.



No te sorprenderá que te diga que ésta es una metáfora acerca de cómo podríamos ser las personas. Si somos capaces de tener paciencia en el cultivo de nuestro interior, si sabemos echar raíces fuertes en cuánto a nuestra identidad y si somos flexibles una vez que salimos al mundo y nos encontramos con nuevas formas de ser y existir, entonces seremos exitosos y podremos enfrentar la vida con sabiduría y crecer a pasos agigantados como personas.

Seamos como el bambú.



domingo, 11 de junio de 2017

¿Por qué no educar en Economía? Pablo Baeza Boj nos lo explicó en #EPE2017

¿Por qué no educar en Economía? 

Pablo Baeza Boj nos lo explicó en #EPE2017





Pablo​ Baeza Boj de ReGenera Consciencia​ nos sorprendió en el encuentro Educando para Emprender #EPE2017 con su ponencia acerca de la Economía del Bien Común.
Aprendimos cosas muy interesantes y nos tocó la conciencia con el funcionamiento de algunas macro empresas o grandes compañías que camuflan su labor altruista generando un impacto negativo en la sociedad, perjudicando al medio ambiente o al bien común.
Genial conferencia hablando de #Empresa y de #Educación desde este inexplorado punto de vista.
Tuve el placer de ser una de las organizadoras del III Encuentro Educando para Emprender que se celebró en Murcia el pasado mes de mayo y el gran honor de presentar la ponencia de Pablo.

Ponencia de Pablo Baeza Boj




#EPE2017