jueves, 31 de agosto de 2017

¿Sabemos gestionar el cambio en nuestras vidas?





Llega septiembre y con éste llegan los nuevos propósitos. Durante últimos meses, seguro que inconsciente o inconscientemente hemos reflexionado sobre ciertos aspectos que no funcionan del todo bien, que no nos convencen.
¿Qué pensamos sobre el cambio?
Tomamos un párrafo de #TufuturoesHOY de @laura_chica , uno de los libros que estoy leyendo este verano y que me fascina, y repito este pensamiento de John Henry Newman, cardenal beatificado en 2010:

"Vivir es cambiar y ser perfecto es haber cambiado muchas veces"



domingo, 27 de agosto de 2017

¿Nos involucramos lo suficiente en la enseñanza?


¿Nos involucramos lo suficiente en la enseñanza?

Que el sistema educativo está cambiando es cierto, pero todavía nos queda mucho camino por recorrer. Muchos alumnos continúan yendo a los institutos y se encuentran con un profesor o profesora que no se preocupa lo suficiente por si se sienten motivados por aprender.
Es cierto que cada vez hay más docentes que dan lo mejor de ellos mismos, sin embargo no es menos cierto que a muchos lo único que les importa es avanzar en los contenidos académicos.
A mi parecer, involucrarse con los alumnos, preocuparse por ellos y emocionarles cada día es imprescindible si queremos que el proceso enseñanza-aprendizaje funcione óptimamente.

Estoy de acuerdo en que no todo lo nuevo es óptimo. Me refiero a las nuevas metodologías que aparecen por doquier. Por supuesto que no todo vale sin embargo, cerrarse de mente y anclarse en el pasado no presagia un futuro alentador y más cuando se trata de la enseñanza, en la que trabajamos con personas.

Valorar a los estudiantes, escucharles, apreciarlos, hacerles notar que de verdad nos importan tiene muchas ventajas que no debemos pasar por alto. Si realmente nos gusta la enseñanza no nos hará falta que nos lo repitamos como un mantra. Nuestro sentido común ya se encargará de ello.
Como dice Mel Elices en su blog http://nuncajamasyyo.com/ :

"En las aulas solo maestros apasionados"


Un alumno que se siente escuchado y valorado por su profesor va a tener muchas más ganas de aprender y adquirir nuevos conocimientos. 

Un alumno que se siente escuchado y valorado por su profesor va a saber que puede expresar sus emociones, inseguridades, preocupaciones...

Un  alumno que se siente escuchado y valorado por su profesor aprenderá de manera natural qué es la escucha activa y la empatía.





¿Qué vamos a conseguir con ello?


En el alumno:

- Aumentar su motivación.

- Aumentar su seguridad.

- Mejorar el proceso enseñanza-aprendizaje. 



En el aula:


- Fomentar del compañerismo.

- Mejorar la convivencia.

- Mejorar la gestión de los conflictos.


- Mejorar el clima de aula.


Mejora de la práctica docente

En su conocida charla, Oscar Ghillione nos da algunas ideas para lograr que los docentes dejen huella en la vida de sus estudiantesqué acciones específicas deben realizar para hacer sentir a sus alumnos toda una experiencia de aprendizaje enriquecedora e inolvidable. El objetivo de su reflexión es identificar las características y capacidades que debe desarrollar el docente para inspirar, motivar, incentivar, potenciar y liderar a su grupo en una ruta de aprendizaje que vaya más allá del aula. 



Tras la reflexión de Oscar Ghillione, me despido de vosotros en este post, con un fragmento inolvidable de "El Club de los Poetas Muertos".


Os dejo para que reflexionéis y enviéis vuestros comentarios:

¿Qué hace que un profesor o un maestro nos influya de manera decisiva en nuestras vidas? 
¿Cómo hacemos para tener más de esos profesores?

Muchas gracias por estar ahí.

sábado, 26 de agosto de 2017

¿Qué prefieres que tu hija o hijo sea cuando tenga 25 años?

¿Qué prefieres que tu hija o hijo sea cuando tenga 25 años?: ¿Obediente o responsable? Antonio Ortuño nos plantea esta inteligente pregunta para ayudarnos a resolver nuestra inquietud educativa. Te proponemos que te regales buenas ideas educativas para que le regales a tus hijos tu buena inspiración para que se desenvuelvan mejor en la vida.



miércoles, 23 de agosto de 2017

M de Alejandría. Un sueño hecho realidad.

M de Alejandría. Un sueño hecho realidad.

por Cristina Rodríguez Vicente


"M de Alejandría" es un sueño hecho realidad. Un sueño que empezó a cumplirse hace tres años.
Cada año por Navidades un buen amigo de mi padre, José Ivars, nos regalaba una botella de vino elaborado por él. Año tras año, aquel momento fue dejando huella en mí. Soñaba en que algún día podría producir un buen vino y sentir el placer de compartirlo con personas especiales en unas fechas tan señaladas como la Navidad.
Los paseos con mi padre entre los viñedos de la finca familiar eran mucho más que simples caminatas. Era nuestro momento. Era cuando la imaginación volaba y soñábamos cómo llegaría a ser nuestro vino.


El destino quiso que mi padre se marchara antes de tiempo y el sueño empezó a desvanecerse.
-¡Cómo iba a hacer un proyecto así una mujer sin idea de agricultura, sin conocimientos de cómo cuidar las viñas!-
Solo tenía dos ingredientes: el amor por la tierra que me inculcó mi padre y, una ilusión que nunca terminó de desaparecer.
Fueron pasando los años y esos ingredientes continuaban muy presentes dentro de mí.
Hace un tiempo empezaron a cruzarse personas en mi camino y, a lo largo de los tres últimos años, con muchas horas de dedicación y esfuerzo, conseguimos llegar a 2017, año en que se presentará la primera cosecha de M de Alejandría.
Además de todo lo que significa personalmente el proyecto, se trata de recuperar territorio, paisaje y una variedad única, el "Moscatel de Alejandría" conocido históricamente por sus aromas y su sabor, gracias a unas tierras fértiles, una climatología especial y a la proximidad del mar.
Actualmente estamos trabajando en el lanzamiento de la marca, preparando el diseño y packaging de la botella, y mimando, día a día, nuestras viñas para ser vendimiadas en septiembre y poder lanzar el vino en unas Navidades que serán muy especiales, sin duda alguna.
Doy gracias a la vida por poder hacer mi sueño realidad.



martes, 15 de agosto de 2017

Inventario de Emociones

INVENTARIO DE EMOCIONES

por Matti Hemmi
¿Y tú qué emociones tiendes a sentir?
Quizás no te hayas dado cuenta, pero lo normal es que haya un cierto tipo de emociones que tiendes a sentir.
Y es que en numerosas ocasiones las emociones forman parte de esas secuencias inconscientes a las que llamamos “hábitos”.
Matti Hemmi nos invita a ver este video y que hagamos un “inventario de emociones” y nos demos cuenta así de cuáles son las que tendemos a sentir, y qué hacer en el caso de que no te gusten las que experimentes.

sábado, 12 de agosto de 2017

Eres Lo Que Transmites

Eres Lo Que Transmites





Victor Küppers es un formador y conferenciante de origen holandés pero actualmente radica entre Camprodon y Barcelona, Kuppers es invitado por distintos centros educativos para impartir conferencias entre las cuales está " Vivir con entusiasmo", Küppers se caracteriza por tener un estilo particular y directo al decir las cosas sobre las asuntos cotidianos de la vida.

¿Cómo educar para el futuro?

¿Cómo educar para el futuro?

El mayor regalo que podemos ofrecer a las generaciones que vienen detrás es su educación. Una educación que les sirva para enfrentarse a los problemas del futuro.
Frente al “sage on the stage”, “guide on the side”. O dicho en nuestro idioma, frente a las clases magistrales de profesores que llegan, cuentan y se van, aquellos que aconsejan, ofrecen ideas, que explican, que se muestran como guías y que proponen caminos para la investigación y la comprensión. Todo ello, este último, en un marco colaborativo y donde las nuevas tecnologías deben jugar un papel primordial.
La educación del siglo XX, deudora de aquella del siglo XIX basada en la repetición, memorización y evaluación de los supuestos conocimientos adquiridos, no parece ser la óptima para preparar a nuestros jóvenes
Los retos que el futuro plantea tanto para la vida laboral como para su traducción en nuestro bienestar nos obligan a reconsiderar el método pedagógico del presente. La educación del siglo XX, deudora de aquella del siglo XIX basada en la repetición, memorización y evaluación de los supuestos conocimientos adquiridos no parece ser la óptima para preparar a nuestros jóvenes ante un mundo en cambio permanente, donde los conocimientos, las tareas que uno va a desarrollar y necesitar en su labor como empleado o empleador mutan permanentemente. Ante estas apuestas que el cambio tecnológico nos envida, muchos son los que recomiendan por una reorientación en la práctica educativa que debe iniciarse, incluso, desde las más tempranas edades. Como el gran economista James Heckman no se cansa de repetir, gran parte de la preparación no cognitiva, adquisición de habilidades que no suponen la memorización ni la adquisición de información, debe comenzar en aquellos estadios más tempranos de nuestra educación, entre 0 y 3 años. No obstante, esta práctica educativa debe extenderse a todos los niveles de edades y de educación, aunque ajustándose especialmente en cada fase del aprendizaje y dependiendo de la madurez de los alumnos.

Y es que la disrupción tecnológica supone una serie de retos importantes, exigiendo en particular un nuevo diseño de un sistema educativo óptimo para un futuro que desconocemos. Y es que el gran problema es que no sabemos exactamente qué va a ser de ciertos empleos en el largo plazo. Algunos estudios estiman que al menos el 47% de las ocupaciones existentes hoy no existirán en 20 años. Y aunque muchos creen que estas cifras son excesivas, no niegan un cambio en el paradigma de lo que el mercado desea, muy diferente a lo que deseaba no hace muchos años.
Lo que el mercado demanda con mayor interés son personas capaces de resolver problemas, comunicar, verbalizar, liderar, coordinar
De hecho, ya está ocurriendo. En particular, lo que el mercado demanda con mayor interés son personas capaces de resolver problemas, comunicar, verbalizar, liderar, coordinar, perseverar y que puedan y sepan desarrollar tareas específicas. Necesitan trabajadores con habilidades que les permita absorber los cambios, transmitirlos y aplicarlos. Estas habilidades son en algunos casos innatas, pero en su mayoría se pueden aprender en un proceso de madurez intelectual, adquiriendo habilidades especialmente no cognitivas a lo largo de toda la infancia y adolescencia.

Así, recomiendo la lectura de este informe del Fondo Monetario Internacional donde se debate cuál debe ser la educación del futuro. En dicho informe se señala sin ambigüedades que lo importante para todo trabajador es ofrecer habilidades no cognitivas como las listadas arriba, junto a los necesarios conocimientos tradicionales que no obstante se baten en sutil retirada. Ante un futuro laboral cambiante, los conocimientos tradicionales pueden ser o no útiles, pero aquellas habilidades capaces de amoldarse a estos cambios serán mucho más valorables.
En un trabajo de David J. Deming, publicado en el NBER, se evalúa la demanda de varios tipos de habilidades (skills) por parte de empresas norteamericanas desde los años 80 en los Estados Unidos. Lo que Deming encuentra es que, aunque aún se valoran (y mucho) habilidades relacionadas con el conocimiento obtenido durante los años de estudios, en particular los llamados STEM (science, technology, engineering y mathematics), el peso que va adquiriendo otro tipo de habilidades, las llamadas socioemocionales, es cada vez mayor. Es más, los empleos más remunerados son aquellos que exigen importantes conocimientos de matemáticas y de habilidades sociales.
Algunos países ya han planteado reformas en sus sistemas educativos con el objeto de ajustarlos a estas nuevas demandas

La razón es que estas habilidades permiten a las empresas reducir costes significativamente en un entorno de flexibilidad. Los costes de transacción dentro de la misma, representados como costes de coordinación y de adaptación son menores cuanto mayores son estas habilidades entre sus trabajadores. Por ejemplo, y usando datos del PIAAC para España, aquellos trabajadores que afirman aprender constantemente en su puesto de trabajo reciben un 6% más de sueldo comparado con aquellos que no lo hacen. Los que deben presentar habitualmente los resultados de sus trabajos ganan un 12% más. Los que deben organizar a grupos y liderarlos, un 9,3%. Los que usan la persuasión para convencer a compañeros, jefes y clientes, un 6,3% más [1]. Dado que estos requisitos son mayores en empresas con una mayor transformación hacia las nuevas tecnologías, es factible afirmar que estas habilidades son parte de la respuesta a los retos del futuro.
En este sentido algunos países ya han planteado reformas en sus sistemas educativos con el objeto de ajustarlos a estas nuevas demandas. Por ejemplo, países como Singapur, tan de moda para ciertos ejemplos de éxito, y que por cierto es uno de los países que mejores resultados obtienen en el informe PISA, o el propio México tratando de reajustar su sistema educativo, están experimentado con métodos docentes que van mucho más allá de las formas tradicionales de educación. Así, por ejemplo, han incluido programas para desarrollar elementos que potencien el carácter, la conciencia de ciudadanía, la confianza y todo ello en un marco de excelencia educativa.
En resumen, el mayor regalo que podemos ofrecer a las generaciones que vienen detrás es su educación. Además, una educación que les sirva para enfrentarse a los problemas del futuro. Hay que conocer a Platón, saber dónde caerá la bala del cañón, comprender las razones de la Revolución Francesa o el valor del límite del logaritmo neperiano de una razón de funciones polinómicas. Pero no es menos importante saber entender los problemas, plantearlos, resolverlos y comunicarlos. Como una vez vi en un examen de matemáticas para alumnos en Singapur, la pregunta no es cuánto es la raíz sexta de 64, sino a cuánto hay que elevar 2 para que obtengamos 64. La diferencia es sutil, pero importante. Por cierto, es 6.
Fuente:  Manuel Alejandro Hidalgo. Doctor en Economía en la Universidad Pompeu Fabra donde estudié con los mejores. Antes y desde entonces, mi diversa experiencia me ha permitido observar la realidad económica desde varios puntos de vista. Investigo y enseño por partes iguales, ya que creo que lo segundo permite transmitir el conocimiento obtenido por lo primero. Mi compromiso, ser cada día un mejor comunicador, tanto dentro del aula como fuera de ella.
Vía http://www.vozpopuli.com/manuel_alejandro_hidalgo/

martes, 1 de agosto de 2017

¡Qué gran palabra! Confianza

¡Qué gran palabra!
Confianza

En este post me propongo reflexionar sobre la confianza en el proceso.
Tomo prestado de Matti Hemmi su video 


Empezamos un nuevo mes que para muchos de nosotros supone un break, un alto en el camino. El mes de agosto parece ser el mes en que la mayoría de la gente se toma un descanso en su rutina diaria. A pesar de ello, en lugares como el mío, en plena costa mediterránea, ocurre todo lo contrario: el trabajo no deja descansar, si es al turismo lo que te dedicas.

Sin embargo, deseo reflexionar sobre la pregunta que nos lanza Matti ¿Consigues lo que te propones o tiendes a abandonar? Y aquí es dónde interviene la palabra que da por título al post: CONFIANZA.

¿Qué te contestas a la pregunta? te la repito: ¿consigues lo que te propones o tiendes a abandonar?
Si has escuchado el video verás que se repiten palabras con enorme significado:

CONFIANZA
CONSTANCIA 
CORAJE
Yo añadiría una muy especial:

COMPROMISO

¿Cuál añadirías tú? ¿Pensamos juntos?



¿Qué te parece este mix? ¿te gusta?


¿Qué le falta?