domingo, 14 de enero de 2018

Mercadona consolida la innovación social

Mercadona consolida la innovación social de sus tiendas con más de 1.650 nuevos murales de trencadís realizados por más de 1.000 personas con discapacidad intelectual

Fuente: https://www.mercadona.es/es/actualidad/

09 de enero de 2018
  • En 2017 Mercadona invierte más de 1,5 millones de euros en la nueva imagen del trencadís que decora la pescadería y del punto de acabado de la carne de las nuevas tiendas eficientes de la compañía.
  • Mercadona, junto a Pamesa Cerámica, refuerza el proyecto de los mosaicos iniciado en 2011 con la colaboración de más de 27 fundaciones y centros ocupacionales.
  • Las personas con discapacidad intelectual son las encargadas de elaborar estos nuevos murales, gracias a los cuales tienen la posibilidad de formarse, trabajar y desarrollar sus capacidades de concentración y trabajo en equipo.  
  • Mercadona, empresa de supermercados de capital 100% español y familiar, hace de la innovación social un factor prioritario y visible en su Nuevo Modelo de Tienda Eficiente. A cierre de 2017, en colaboración de más de 27 fundaciones y centros ocupacionales, implantó más de 1.650 nuevos murales para decorar la pescadería y el punto de acabado de la carne de sus tiendas.
    Para ello, Mercadona invirtió el año pasado más de 1,5  millones de euros en esta iniciativa que hace de sus tiendas espacios de innovación social. Gracias a este proyecto,  más de 1.000  personas con discapacidad intelectual tienen la posibilidad de formarse, trabajar y fomentar sus capacidades de esfuerzo, concentración y trabajo en equipo. Una labor creativa y de gran habilidad que se integra, como una iniciativa social y sostenible, dentro de todo el proceso de transformación del Nuevo Modelo de Tienda Eficiente de Mercadona. Los nuevos murales de trencadís tienen ahora un diseño más amplio y en sintonía con la nueva imagen de  las tiendas.
    Estos paneles decorativos se confeccionan con la técnica trencadís, que utiliza pedazos rotos de cerámica que suministra Pamesa Cerámica a las entidades sociales, y con los que estas personas realizan íntegramente el mural.
    Ana Zambrana, directora del Centro de Ocupación La Xara señala que “nos hemos unido a este proyecto porque estos murales dan la oportunidad de demostrar a la sociedad que las personas con discapacidad intelectual son tan capaces como el resto de la población. Es una ocasión para mostrárselo a los miles de clientes que los ven a diario en las tiendas de Mercadona”.
    Por su parte Arantxa Roig, directora de la Fundación Roig Alfonso, quien lleva desde los inicios en el proyecto, considera que esta iniciativa “facilita la integración socio-laboral de las personas con discapacidad intelectual. Su nivel de autoestima y autoconfianza se ve reforzado al ver como los clientes de Mercadona admiran su trabajo, considerándolos unos verdaderos artistas”.

    Un proyecto con una larga trayectoria

    Este proyecto, que nace en 2011 de la mano de Mercadona y Pamesa Cerámica, tiene su origen en la tienda que la compañía de supermercados tiene ubicada en la calle Roger de Lauria en Valencia, donde se instaló el primer mural de trencadís. Desde entonces y hasta 2017, más de 1.000 personas con discapacidad intelectual han trabajado en la realización de más de 5.000 murales distintos que hoy son un símbolo diferencial en las tiendas de Mercadona.

Si no quiero montar una empresa y forrarme, ¿soy un cobarde?

Asalariados o emprendedores, ¿quiénes son realmente mejores en lo suyo?

Fuente: https://elpais.com/elpais/2017/09/09/buenavida/1504910117_192147.html?rel=mas

Ingredientes: una cucharada de osadía, un pellizco de espíritu aventurero, la medida de un vaso de una buena idea y varios litros de ganas de hacerse rico.
Elaboración: mezclar todo en un garaje o un trastero, poner a hornear y esperar a que el garaje se convierta en un edificio de oficinas y la mezcla en una compañía de éxito internacional.
Más fácil, imposible, así que todos a emprender. Porque el que no se atreve es un cobarde. Porque el que no se forra es porque no quiere. Claro que sí. Pero ese éxito planetario sólo ha sido alcanzado por un pequeño ramillete de personas en el mundo y en toda la historia de la humanidad; aunque se tomen como ejemplo. Porque no todo el mundo ha nacido para inventar Facebook, y tampoco pasa nada.
Los hay que prefieren ser asalariados, que aman la tranquilidad de tener un sueldo fijo. Personas que, en ocasiones, se sienten infravaloradas frente a los aguerridos emprendedores. Pero, ¿qué sucede?, ¿acaso un trabajador por cuenta ajena no puede realizarse como profesional?, ¿de verdad es uno mejor que el otro?
“Uno disfruta trabajando cuando cree en el proyecto de empresa, y ese proyecto no tiene por qué ser propio”, explica el profesor y conferenciante Víctor Küppers, que añade: “Muchos trabajadores se enamoran del proyecto de otros y ponen todo su empeño en hacerlo grande. Y eso, ¿no lleva a la realización profesional?”.
Küppers conoce bien el trabajo de los emprendedores, empezando porque él mismo es uno de ellos. Defiende que la actitud, en cualquier plano de la vida, es el factor fundamental, y considera que cada uno encontrará su bienestar donde considere, sin ser más que el otro. Y, en la misma línea, Esther Martínez, psicóloga de la consultoría Bitácora Consulting, asegura que basta con que “sus conocimientos, habilidades, intereses y valores estén alineados con su trabajo” y que no existen perfiles "superiores" o "inferiores", que “nadie es mejor o peor, más o menos exitoso, si trabaja por cuenta ajena o propia”.

Distintas formas de medir el éxito

Igual conviene preguntarse qué entendemos por éxito. Eso es lo que sugiere Christine Loos, directora general de Stimulus, centro de promoción de la salud psicológica en el trabajo y la empresa. “Partimos del principio de que el éxito se consigue ganando mucho dinero pero creo que este llega más bien cuando se alcanza el bienestar, cuando se encuentra un sentido al trabajo”, explica.
Habla de tres componentes: el placer, logrado por la calidad de las experiencias laborales diarias; el orgullo, o ese agrado que genera por el trabajo bien hecho, y la satisfacción, entendida como el placer a largo plazo, el balance de una trayectoria laboral. Y afirma que el verdadero éxito, el bienestar real, se alcanza con la combinación de los tres, desterrando la idea de que sólo los emprendedores pueden conseguirlo plenamente.
“Es una cuestión social, de la mirada de todos”, sentencia Loos, porque cree que no hay ninguna razón lógica para que uno se sienta inferior o superior porque, eso ¿cómo se mide?, ¿por el dinero que gana, por el número de personas a las que manda? ¿Por si trabaja en una empresa o lo hace por cuenta propia?

Batalla final: ¿asalariados o emprendedores?

En el contexto de si no te forras es porque no quieres, buscar la seguridad laboral frente a la incertidumbre, el sueldo fijo frente a la remuneración cambiante y las tareas estables frente al trabajo variable parece de cobardes pero se trata, más bien y según los expertos, de una forma más de entender la vida y la forma de canalizar unas capacidades particulares.
Un asalariado es constante en sus tareas y cumple sus procesos de forma más automática, pudiendo especializarse en mayor grado y sin perder de vista su futuro a largo plazo”, explica la psicóloga Esther Martínez. Por el contrario, un emprendedor “tiene más difícil compaginar su vida laboral y familiar y presenta, además, una alta capacidad de frustración”, resalta.
En la misma línea, Küppers invita a no generalizar pero sí remarca que los autónomos son “más individualistas y, normalmente, trabajan peor en equipo. Muchos no saben mandar ni dirigir y su trabajo y su afán por acapararlo todo puede llevarles a obsesionarse”. Y eso por no hablar del contexto, que explica por qué 7 de cada 10 menores de 30 años prefiere un empleo por cuenta ajena a tener su propio negocio, según el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, y por qué el 70% de los autónomos preferiría hoy ser asalariado, según Adecco e Infoempleo.
Porque no todo es bueno o malo, nada es mejor o peor. Es una cuestión de expectativas: “Uno debe ser feliz trabajando, y sabe que lo será montando su propia empresa o empleándose a fondo para que aquella en la que trabaja sea la mejor en su sector”, sentencia Küppers. Así que si esa felicidad llega trabajando en equipo, rodeado de compañeros en una oficina, cumpliendo un horario fijo y con unas tareas asignadas, ¿dónde está el problema? No todo el mundo quiere apellidarse Jobs o Zuckeberg; muchos lucen con gallardía su Pérez o González. Y a mucha honra. 

LO QUE MÁS SE VALORARÁ EN UNA CANDIDATURA SERÁN LAS ACTITUDES Y LAS COMPETENCIAS


Por Miguel García Monge Técnico de Gestión de Personas en Save The Children

¿Alguna vez has pensado en trabajar en una ONG? Si la repuesta a esa pregunta es un si tal vez en ese momento, ahora o en un futuro quieras combinar una carrera profesional con un aporte social que ayude a terceros en su día a día. 

Pero, ¿qué tendría que tener en cuenta para lograr eso?
Motivación: Lo primero de todo, tengo que tener clara mi motivación y expectativas. ¿Quiero trabajar en el extranjero o en mi ciudad? ¿Mejorando la calidad de vida de refugiados, infancia, tercera edad, los animales? ¿El acceso a la salud, agua o alimentación? ¿Quiero defender los derechos humanos? ¿El medioambiente? ¿Quiero ver cómo mi trabajo da sus frutos en mí día a día o por el contrario no me importa tomar algo de perspectiva y alejarme de la acción directa para tener más impacto y resultados a largo plazo?
Las respuestas a estas preguntas nos dirán dónde, con quién y cómo queremos trabajar para estar motivados en nuestro trabajo. Además, es importante saber que esa motivación debe tener una visión y expectativas realistas... Lamentablemente, el tercer sector no parece tener el reconocimiento y visibilidad en nuestra sociedad que puedan tener otras organizaciones y eso se traduce en unas condiciones por debajo de las mismas tanto salarialmente como en estabilidad (al funcionar en muchos casos por proyectos). Afortunadamente eso parece estar cambiando y desde nuestras organizacionales intentamos apostar por condiciones justas, adecuadas y estables. ¡Pero no olvides en comprobarlas, asimilar las y aceptarlas antes de dar el salto al sector!
Trayectoria profesional: Tendría que pensar también en la trayectoria profesional que deseo tener a corto, medio y largo plazo. Eso me permitirá saber si el tipo de puesto u organización que busco tiene demanda y desarrollo. Por ejemplo, si quiero ser Técnic@ de proyectos de Cooperación o Acción Humanitaria podría preguntarme si buscando posiciones generalistas o por el contrario especializándome en seguridad alimentaria tendré más oportunidades laborales. Además, tendré que fijarme en que organizaciones sacan más ofertas y cuáles son los requisitos que solicitan. Puede que esa ONG a la que quiero aspirar demande una experiencia que todavía no tengo y buscando la oportunidad en otras en un par de años me sea más fácil aspirar a ella.
Conocimiento, formación y experiencia. Aquí entra en juego ver que mis conocimientos, formación y experiencia se adecuan al puesto. Por mucho que nos interese un puesto, si no cumplimos con lo que a priori solicitan no podremos desempeñar bien el trabajo en caso de ser seleccionados.
Idiomas: hay que pensar que si ponen como idiomas inglés y francés es que puede que vayas a trabajar en un país francófono y tus compañeros se comuniquen en ese idioma. No es posible el: "Bueno, seguro que piden de más y con lo que sé me podré apañar". En este punto es donde nos llevamos la gran parte de los desengaños, pues aplicamos a muchas vacantes a las cuales no cumplimos los requisitos marcados y eso hace que, al comprobar precisamente que no cumplimos lo que demandan, muchas veces nuestra candidatura quede descartada sin ser leído si quiera lo demás. Así que, ¡no eches por echar una vacante! Asegúrate que cumples, si no es al 100%, al menos al 90% lo que solicitan y te llevarás menos desengaños.
Desarrollar competencias: Por último, es clave desarrollar mis competencias puesto que muchos de estos puestos requerirán. Actualmente, en congresos, reuniones y demás foros del sector privado en RRHH se habla de cuáles serán las competencias del presente y futuro.
La verdad, yo creo que no existe diferencia y, actualmente lo que más se valorará en una candidatura son sus actitudes y competencias en: positividad afrontar las situaciones difíciles con optimismo y aportar a crear un buen clima laboral; agilidad, ser capaces de trabajar por proyectos de forma eficaz, eficiente y rápida a la vez que somos capaces de adaptarnos a las situaciones que vayan surgiendo o cambiando; y por supuesto orientación a resultados, donde en un sector que trabaja por proyectos y justifica a todo financiador, donante o socio su trabajo debe ser capaz de ser comprometido, transparente y ejecutor a la hora de llegar a las metas fijadas.
Y si haciendo ese repaso, desde Save The Children nos interesa ayudar a la infancia más vulnerable, en un entorno internacional, exigente y orientado a conseguir los objetivos más ambiciosos para ayudar a terceros, y creéis que reunís la formación, experiencia, competencias e idiomas necesarios.

Así es la fábrica para generar empresarios del dueño de Mercadona

Así es la fábrica para generar empresarios del dueño de Mercadona

Juan Roig ha creado en Marina de Empresas un proyecto que abarca desde la enseñanza universitaria y la incubación a la inversión para generar emprendedores

Fuente: https://elpais.com/economia/2018/01/12/actualidad/1515782995_955188.html?id_externo_rsoc=FB_CM




Dos edificios gemelos del puerto de Valencia alojan Marina de Empresas, la apuesta del presidente y dueño de la cadena de supermercados Mercadona, Juan Roig, para formar a los empresarios del mañana. Los 18.000 metros cuadrados reúnen la enseñanza que imparte la Escuela de Empresarios (EDEM), la aceleradora de proyectos Lanzadera y la sociedad de inversión Angels Capital. Del aula al consejo de administración. Las condiciones son tan favorables —Lanzadera ofrece a los jóvenes emprendedores financiación sin intereses y un espacio físico, formación y asesoría gratis—, que muchos piensan que hay gato encerrado.
El objetivo de Roig, uno de los hombres más ricos de España, es “fortalecer el tejido empresarial” en su tierra y “promover la creación de empresas”. “Así quiere devolver parte de lo que la sociedad le ha brindado. El objetivo no es obtener beneficios”, afirma Javier Jiménez, director general de Lanzadera. Marina de Empresas sí pretende ser “sostenible a largo plazo”.
La sociedad Angels Capital puede convertirse en socio de los emprendedores convirtiendo en acciones la financiación de Lanzadera o invirtiendo nuevo capital. Al salir de las empresas, Angels recuperará parte de la inversión y el beneficio se destinará a repetir el ciclo de Lanzadera. “Este es el escenario ideal. Acabamos de cumplir cuatro años y aún necesitamos tiempo”, dice Jiménez.
Cuatro historias de emprendedores explican cómo funciona esta fábrica de empresarios.
Los profesores son los empresarios. Carlos Montesinos accedió a Marina de Empresas por la base, la formación universitaria. Montesinos, de 24 años, dejó la Universidad de Valencia al acabar primero de ADE y volvió a empezar la misma carrera en EDEM. El centro creado por la Asociación Valenciana de Empresarios oferta carreras, másteres y formación para directivos y el año pasado tuvo 1.500 alumnos. “Vi que los profesores eran personas que dirigían grandes empresas y que podía aprender con los mejores”, dice. Montesinos, nacido en Valencia, tuvo entre sus profesores al dueño de Mercadona y al consejero delegado de Iberia Express, Fernando Candela. Un curso universitario cuesta 5.000 euros, aunque se conceden becas a estudiantes con pocos recursos.
En EDEM, los alumnos plantean un proyecto empresarial y las asignaturas giran alrededor. “En Contabilidad de Costes analizas, por ejemplo, los costes de tu restaurante. Se valora saber aplicar el concepto, y hay talleres de inteligencia emocional, comunicación o liderazgo”. En el proyecto final de carrera los alumnos crean una empresa de verdad. Montesinos montó Airhopping, una especie de Interrail aéreo basado en un algoritmo y una paradoja: es más barato volar a varias ciudades, con estancias de varios días en cada una de ellas, que a una sola en el mismo viaje. En seis meses el buscador ha tenido más de 3.000 clientes.


Todo lo que necesita una ‘start-up’. Entrar en Lanzadera no es sencillo. Del millar de propuestas que se presenta cada año se aceptan unas 35. Cristina Vidal, nacida hace 26 años en Sax (Alicante), llegó en septiembre con su empresa Panapop, de fábrica y venta por Internet de relojes de tendencia orientados a consumidoras de moda efímera. El año pasado facturó unos 300.000 euros. Y en 2018 prevé llegar a 1,5 millones.
Los equipos, como se llama en Lanzadera a las start-up, acuerdan un itinerario de nueve meses. “En ese plazo tenemos que cubrir unos hitos. Calculamos los gastos y los beneficios que necesitamos para cumplirlos y Lanzadera nos da cada mes el dinero que nos falta para alcanzar el objetivo de crecimiento”. El tope de financiación son 200.000 euros. Panapop pactó 70.000. “Si estás muy por debajo de los objetivos, sales del programa. Si estás un 20% por encima, pueden darte más dinero como prima”.

“Lanzadera te proporciona todo lo que necesitas”, dice Vidal. Expertos en derecho fiscal y administrativo, márketing o finanzas. Formación, charlas sobre el Modelo de Calidad Total en el que se basa la gestión de Mercadona, presentaciones de casos de éxito. Contacto con otras start-up. La diferencia entre emprender en las salas diáfanas de Marina de Empresas y hacerlo en casa es abismal, dicen quienes han probado los dos. “Venir en fin de semana es opcional, aunque se valora. El esfuerzo es el pilar fundamental”, afirma Vidal. Por distintos motivos, un 28% de los emprendedores abandona Lanzadera antes de lo previsto.
Un fondo que atrae a otros fondos. Angels Capital invirtió en mayo en Boatjump, una empresa recién salida de Lanzadera. “Nos trasladamos dos plantas arriba”, dice Jaime Vara, nacido hace 29 años en Salamanca. Vara fundó Boatjump tras constatar que la tecnología en el alquiler de barcos estaba muy atrasada. “Tardabas un mes para reservar una embarcación”. Su agregador de oferta permite alquilar por Internet desde un velero a un yate, eligiendo si lo quieres con capitán, cocinero o tabla de pádel surf en puertos de España, Italia, Croacia, Grecia, Australia y el Caribe.
La sociedad de inversión de Roig convirtió en acciones los 150.000 euros que Lanzadera había prestado a la empresa. Y participó, además, en una ronda de inversión de 500.000 euros que completaron sociedades como Aurorial, de PC Componentes. “Que Angels apueste por un proyecto le da credibilidad porque su criba es muy fuerte. Si otros fondos ven que te han elegido, van más tranquilos. Nosotros recibimos más ofertas para poner dinero del que necesitábamos”. Boatjump espera superar en 2018 los tres millones de euros en ventas.
Valorar al cliente igual que a las ventas. Daniel Mayo, de 31 años, fue seleccionado en la primera edición de Lanzadera con un proyecto de casas desmontables. Pero tres meses antes de acabar su estancia dio un volantazo. “Con la crisis los precios estaban por los suelos. Me di cuenta de que tenía que construir, pero una experiencia”. La idea de este arquitecto fue Vivood, una “red de hoteles de naturaleza”.
Angels Capital invirtió 1,2 millones de euros en el proyecto, cuyo primer establecimiento, en la escarpada ladera del Valle de Guadalest (Alicante), ofrece 25 suites camufladas en una parcela de 84.000 metros cuadrados y ha ganado una decena de premios. En 2017 Vivood facturó más de 1,5 millones. “Tengo de socio a un fondo de inversión que valora lo mismo lo que cuido al cliente y al trabajador que las ventas”, dice Mayo.

viernes, 5 de enero de 2018

Las fuentes financieras de la empresa

El mentor en emprendimiento Carlos Brand nos hace una relación de las diferentes fuentes de financiamiento que existe hoy día para las empresas o emprendimientos.
1. La primera alternativa de financiamiento es el mismo emprendedor. Si crees en tu proyecto tendrás que poner en él mucho más que tus sueños y esperanzas. Así que los ahorros serían una excelente fuente de financiamiento. Si los tienes obviamente.
2. La segunda fuente es lo que se conoce como las 3F “family, friends and fools”, o lo que es lo mismo: Familia, Amigos y Entorno. Cuando quieras financiar un proyecto, una fuerte alternativa es pedirle el dinero a tus familiares, amigos y conocidos. Quienes mejor para compartir tu futuro éxito que aquellas personas que más creen en ti.
¿Quieres saber cuáles son esas otras vías o alternativas de capitalización para tu proyecto empresarial? No dejes de ver este vídeo.





martes, 2 de enero de 2018

12 pasos para emprender tu negocio con éxito

12 pasos para emprender tu negocio con éxito




Pechakucha. Nuevos caminos para emprender